Cómo ganarse la vida en el campo (sin autoengaños – Experiencia REAL)

Una de las mayores preocupaciones de las personas que quieren dejar la ciudad e irse al campo es cómo ganarse la vida de otra manera diferente a como lo hacen en la ciudad.

Hoy te voy a hablar de si es cierto eso que se dice que en el campo no hay trabajo. De si es realmente tan complicado ganarse la vida en el mundo rural.

Si te quedas un rato conmigo, te cuento.

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Transcripción del podcast

Una de las mayores preocupaciones de las personas que quieran dejar la ciudad e irse a vivir al campo suele ser cómo ganarse la vida de otra manera diferente a como lo hacen en la ciudad. 

Hoy te voy a hablar de si es cierto eso que se dice de que en el campo no hay trabajo, de si es realmente tan complicado ganarse la vida en el mundo rural. 

Si te quedas un rato conmigo, te cuento. 

Esto es un comentario de uno de mis suscriptores que me llegó hace poco. 

Decía así: «Lo que me frena para irme al campo es el tema económico. Me encantaría poder dedicarme a algo manual. Se me ocurren algunas cosas, pero ahí me quedo en la teoría.”

Este es solo un ejemplo de los comentarios y mensajes que me llegan una y otra vez. 

Y es normal. 

El miedo a no saber de qué vivir en el campo es uno de los grandes frenos para dar el paso de la ciudad al campo. 

¿Es tu caso?¿Cómo te imaginas generando ingresos en el campo? 


Como decía Tony Robbins en muchos de sus libros, hay dos cosas que mueven al ser humano:

Huir del dolor y encontrar el placer. 

Y el problema, es que el dolor desconocido, ese querer irme al campo, pero y si fracaso y si no me sale bien y si no encuentro cómo ganarme la vida en el campo… 

Ese dolor asusta más que el dolor conocido, el seguir en un trabajo o en una situación que odias. 

Aquello del refrán más vale lo malo conocido que lo bueno, por conocer…

Esa es la indecisión que siempre tiene el ser humano hacia lo desconocido. 

Y entonces se produce la parálisis. 

Te quedas, como decía esta persona, en la teoría, pero no avanzas. 

Otra cosa que tampoco ayuda para nada, es ese estereotipo que todavía existe en el mundo rural, ese discurso de la gente autóctona del mundo rural que dice:

«Uy, es que aquí no hay trabajo. ¿Qué vienes a hacer aquí ? Si aquí no hay trabajo. “

Y eso es otra cosa que nos ocurre mucho, que nos quedamos anclados en estereotipos, en creencias que se van diciendo, que se van repitiendo y que duran muchos años, pero que quizá actualmente ya no tienen sentido. 

Creencias que han cambiado para bien y creencias que han cambiado para mal, como todo aquello del estado del bienestar que ya sabes dónde se fue. 

Pero bueno, ese es otro tema. 

El caso es que se sigue diciendo en muchos lugares (aunque va cambiando la mentalidad, también te lo digo), aquí no hay trabajo y no es cierto. 

Eso es el resultado de años enviando a gente a la ciudad por la cantinela de que aquí no hay trabajo, aquí no hay trabajo, pero lo cierto es que hay opciones reales de ganarse la vida en el campo. 

Y te lo digo porque llevo desde 2001 que dejé la ciudad de Barcelona viviendo en el campo, viviendo primero en un un pequeño pueblo a 150 km de Barcelona durante 17 años y luego en el mundo rural en Francia. 

¿Qué opciones reales hay para ganarse la vida en el campo? 

Si tú lo que buscas es un trabajo por cuenta ajena, que te contraten, siempre hay demanda en todo lo que es cuidados a las personas en todo lo que son servicios, en hostelería, en comercio, en empresas de transporte, en pequeñas industrias, en el sector primario, todo lo que es la agricultura, la ganadería, el procesamiento de productos. 

Y sí, claro que hay ofertas precarias, como en todas partes. ¿Acaso no las hay en la ciudad? Claro que hay temporalidad, sobre todo en el sector de la hostelería, que es sigue siendo muy estacional en el mundo rural.

Pero también hay empleos estables porque las empresas necesitan a alguien que sepa hacer algo concreto y que se ocupe de ello y no quieren a alguien temporal.

Hay necesidades reales en el mundo rural sin cubrir. 

También hay demanda en lo que son nuevas profesiones o en profesiones de administración, de gestión, todo lo que es gestión de proyectos, dinamización de territorios y comunicación de lo que se hace en un territorio. 

De todo eso, falta gente que lo sepa hacer.

De turismo responsable que está desde hace muchos años en auge y sigue estando vigente. 

Todo lo que tiene que ver con lo digital, con la digitalización de servicios, de productos, todo lo que tiene que ver con la fiscalidad, con la legalidad, incluso con temas de diseño, de marketing, de impresión.

Profesiones que se prestan al lugar concreto, como la artesanía, a partir de recursos del lugar o agricultura y productos elaborados también basándose en productos del lugar. 

Mira el caso, por ejemplo, de los de piel natura cosmética, una pareja que vivía en Alicante y se fueron a vivir a Galicia. 

En Alicante ya tenían su empresa de cosmética natural, pero en Galicia han aprovechado los recursos de la zona para crear nuevos productos y todo eso además crea dinamización en el lugar y crea marca en el lugar y que la gente del lugar también los aprecie y que los aprecien las administraciones y las empresas. Todo es una rueda. 

Y por supuesto está la opción de crear tu propio trabajo en el mundo rural. 

Para eso tienes que observar qué necesidades hay, diseñar soluciones y lanzarlas pues como emprendedor, porque sí, el campo está lleno de emprendedores, aunque no se usen esas palabras, pero está lleno de gente que se busca la vida cada día. 

Desde mi punto de vista, no sé qué pensarás tú, pero con el panorama que tenemos actualmente en lo económico, en lo político, en lo social, en lo tecnológico, en lo laboral, para mí la única solución posible es el emprendimiento. 

Obviamente para eso hay que valer, hay que ser valiente, hay que aprender a ver las oportunidad convertirlas en algo presentable y ejecutable y pasarlo a la acción, lanzarlo. 

Y te aseguro que muchas, muchísimas empresas privadas y públicas cuando tú les vas con un proyecto que ofrece soluciones reales a problemas concretos, te escuchan. 

Ejemplo personal

Como te decía, pasé 17 años en un pequeño pueblo a 150 km de Barcelona en España y llevo 7 viviendo también en un entorno rural en Francia y siempre he estado buscando, creando y encontrando formas de ganarme la vida. 

Te pongo un par de ejemplos concretos. 

Una de las cosas que hice cuando estaba viviendo en este pueblecito en España fue hacer cursos para personas mayores, cursos de informática, cursos de manejo del móvil, cursos de digitalización de los seniors, porque necesitan estar al día, con internet, con el móvil, con las nuevas maneras de comunicarse.

Me surgió la oportunidad, por ejemplo, de organizar una biblioteca y un archivo municipal y todo fue por una conversación con un alcalde. Le dije, «Oye, ¿tienes todo esto aquí? ¿Qué te parece si le echo un vistazo? Quizá podríamos organizarlo». 

Y le presenté un proyecto y me dijeron: Adelante.

Una de las cosas que, por ejemplo, estoy haciendo aquí en Francia, donde vivo ahora, es la creación de objetos artesanales como souvenirs, porque estoy en una zona turística de montaña donde realmente no hay nadie que esté haciendo esos productos turísticos con el nombre del lugar, con producto local, con imágenes del lugar. 

Y fue también a partir de una conversación, a partir de otra cosa que hacía yo de artesanía, hablando con personas del lugar que me dijeron, «Oye, pues esto aplicado a souvenirs turísticos nos iría bien, porque no se está haciendo y lo queremos local.”

Como ves, te hablo de experiencia, no te hablo de oídas, te hablo de lo que veo, de lo que he vivido durante muchos años y de lo que veo cada día y sé que es posible. 

En mi caso, hago cosas muy diferentes porque soy así, porque hay tantas cosas interesantes que no me puedo dedicar a una sola, pero cada uno es como es y eso está bien. 

Lo importante es que te dediques a lo que te gusta de verdad, lo que te llena de verdad. 

Unir lo que te gusta con lo que eres bueno, con tus habilidades, con la solución de un problema o de una necesidad. 

Esa es la cuestión. 

Sobre esto no hay mejor libro que el Elemento de Ken Robinson. 

Unir lo que te gusta con tu habilidad + con la solución a un problema, a una necesidad real. 

Este tercer punto es crucial.

Piensa una cosa:

Que te guste hacer arte no quiere decir que vayas a ganarte la vida con eso. Tienes que encontrar la manera de que te quieran pagar por ese arte. 

Que te guste cocinar no quiere decir que puedas montar un restaurante. Debes saber si tienes la habilidad de gestionar un restaurante, de cocinar con el ritmo de un restaurante y de si ese restaurante tendrá demanda en un lugar. concreto. 

¿Cómo puedes poner todo esto en práctica? 

En tres pasos concretos. 

Primero, mirar hacia dentro: en qué eres bueno, qué disfrutas hacer, qué habilidades tienes y qué no soportas. 

Eso también es importante. 

El segundo paso es mirar hacia fuera: qué necesidades hay en el territorio donde te gustaría vivir. 

El tercer punto es cruzar las dos. ¿Qué puedes ofrecer que otros necesiten y estén dispuestos a pagar por ello?

Y un cuarto paso extra sería hacer un proyecto, hacer un pequeño esquema, lanzarlo, hacer una pequeña prueba y lanzarlo, proponerlo. 

Y puede ser que te equivoques, pero a partir de ahí ya has probado y entonces ajustas. 

Obviamente esto no se hace de un día para otro y como siempre digo, cuando te vas a vivir al campo es una buena opción irte con un colchón económico para estar durante un tiempo que puede ser que no tengas ingreso. 

O incluso aceptar algún trabajo para conseguir ingresos y también para ver cómo es el lugar, cómo es la gente, qué ambiente hay y que te conozcan a ti.

Porque en el campo no se funciona con infojobs ni con enviar un currículum por email, se funciona en lo cercano, en lo personal. 

Y por supuesto, si tu idea es irte a vivir al campo y hacer un proyecto que requiera cierta inversión o una alta inversión, pues también te recomiendo que analices muy bien el mercado, la zona, por qué he visto cerrar muchos proyectos. Y también he visto transformar proyectos que se iniciaron de una manera y han cambiado radicalmente el servicio por las necesidades concretas del lugar. 

Resumiendo:

El campo no es un lugar donde te lo van a dar todo hecho, pero es un lugar donde puedes construir, donde puedes vivir bien si tienes un valor que aportar y si y tienes claridad. 

El campo te da la libertad y la cercanía en lo personal para poder llevarlo a cabo. 

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