Este episodio no es suave.
Te lo aviso ya:
Vengo a tocar fibra. A sacudir un poco. A hacerte pensar en serio.
Porque muchas personas me dicen:
“Quiero hacer un cambio de vida.”
“Quiero irme a vivir al campo.”
“Estoy harta de la ciudad.”
Y yo te creo.
Tú también lo sientes, ¿verdad?
Sabes lo que no quieres.
Sabes lo que ya no te vale.
Lo que detestas de tu vida actual.
Hasta ahí, todo claro.
Pero ahora te pregunto:
¿Tienes claro lo que sí quieres?
¿Y sabes lo que implica vivir eso que dices que quieres?
Si te quedas un rato conmigo, te cuento
Vamos a verlo 👇
También puedes escucharme en:
👉 SPOTIFY
👉 AMAZON
O en Youtube:
Transcripción del podcast
Te cuento algo personal:
Mi último trabajo en la ciudad fue en un edificio de oficinas de 24 plantas en Barcelona. Yo estaba en el 17.
Desde allí había unas vistas espectaculares al Mediterráneo.
Pero las ventanas estaban selladas.
Climatización artificial. Peceras de cristal. Ruido y pantallas.
Detestaba ese lugar.
Y cada vez que me escapaba un fin de semana al campo, pensaba:
“Yo no quiero venir solo un finde. Yo quiero vivir en un lugar así.”
Y lo hice.
Me fui al campo.
Pero…
No tenía claro el estilo de vida que quería.
Solo sabía que quería huir.
Y huí.
Era joven. Solo buscaba aire.
Toda esa comodidad invisible de la ciudad que no valorabas… hasta que te falta.
Muchas, muchas cosas con las que convives que no te das cuenta que las tienes hasta que no las tienes.
Y darte cuenta de eso es duro.
Tienes que acostumbrarte a muchas cosas.
Y ahí vienen los golpes.
Las renuncias.
Las adaptaciones duras.
Tienes que aprender a renunciar a muchas cosas.
Y muchas personas no lo aguantan.
Dan el paso… y reculan.
Porque no soportan ese cambio tan brusco.
A lo que antes no le daban importancia ahora resulta imprescindible.
Porque no se prepararon.
Porque solo sabían que querían salir.
Pero no sabían a qué querían entrar.
Por eso, si aceptas un consejo basado en la experiencia, te digo:
Piensa. Pero piensa bien.
No solo en lo que quieres evitar.
Sino en lo que realmente quieres construir.
¿Qué estilo de vida quieres de verdad?
Si no te gustan los desafíos grandes,
investiga, planea, visita sitios, pruébalo por temporadas.
Hazlo a tu ritmo.
Pero hazlo con la cabeza y con el corazón alineados.
Porque si no puede que no funcione.
Y si ya estás en proceso…
O si te has quedado bloqueado por miedos, dudas, o por el famoso “no es el momento”…
Te digo que sí, se puede vencer eso.
Y también se puede vencer lo que viene después, cuando ya estás en el campo y aparecen los verdaderos retos.
Todo va de mentalidad.
De entrenarla.
De prepararte.
De confiar en ti.
Yo lo hice.
Yo lo conseguí, a fuerza de golpes, de muchos berrinches, pero lo hice y no me arrepiento.
Soy la Rakel fuerte e independiente que siempre quise ser.
Lo he conseguido.
Sé que en la ciudad no hubiese sido posible.
He ido construyendo la vida que quería.
No es perfecta. Pero es mía.
Y si yo lo he conseguido, tú también puedes.
Por eso, te lo repito de nuevo porque es importante y es el mensaje principal que quiero transmitirte hoy:
Quieres hacer un cambio de vida, quieres irte a vivir al campo?
Adelante.
Pero piensa. Piensa bien.
No pienses solo en lo que quieres evitar.
Sino en lo que realmente quieres construir.
¿Qué estilo de vida quieres de verdad?
Si quieres trabajar esa mentalidad,
si quieres prepararte de verdad para ese cambio de vida rural,
tengo algo que puede ayudarte.
Porque a veces lo que más bloquea no es la falta de recursos,
sino la falta de confianza en que puedes hacerlo diferente.
*********************
Te invito a unirte a la comunidad DE LA CIUDAD AL CAMPO
SUSCRÍBETE ahora y únete a los cientos de personas que han descubierto cómo dejar la ciudad e irse a vivir al campo
Recibirás mis emails con historias, experiencias, consejos, ejemplos útiles para tu cambio de vida, reflexiones y mucha información solo comparto allí.
Es GRATIS y además te envío un REGALO.
Pincha en el botón y te cuento.
Si tienes alguna consulta concreta puedes contactarme por aquí.